Hace unos 10 años ahora mismo, me regalaron el Majora’s Mask para Nintendo64, y recuerdo que tuve que comprar una expansion de memoria y mas Hardware externo para que funcionara; incluso me compre el rumble pack para jugarlo al 100%. Fue un juego de ensueño, lleno de fantasia, diversion como no y en si un juego entrañable. El menos lineal de la saga y con mas opciones después de todo. Por motivos que aun desconozco, perdí ese magnífico cartucho y deje pasar el tema. Probe a jugarlo con emulador años después pero no era ni seria lo mismo.
Hoy dia, gracias al magnífico invento de la Consola Virtual de Wii, he podido recuperar ese magnífico juego y jugarlo en plenas condiciones; por muy peores que sean los graficos comparados con los Zeldas de ahora, solo viendo la intro me emocione; persiguiendo a los chavales en ese minijuego inicial me emocione e incluso enfrentandome a Skull Kid se me puso la piel de gallina. Apenas he jugado al grandioso juego de Zelda, pero una cosa es clara: no hay otro juego en el mundo que sea capaz de despertar la esencia de la niñez como lo hace The Legend of Zelda: Majora’s Mask. Por lo tanto yo os digo, si ya lo teneis, rejugadlo una vez más y recordad como os sentiais la primera vez que jugasteis; en cambio, si no lo habeis jugado nunca o lo perdisteis como fue mi caso, os animo a que lo compreis o incluso lo bajeis, pero es un juego que merece ser jugado hasta el fin de los tiempos.
